Para empezar con buen pie la semana me ha parecido genial traeros hoy estas imágenes que nos hacen la boca agua.
Aunque en realidad, más que su sabor, que es delicioso, me quedo con ese riquísimo olor que desprende un pan recién hecho.
Reconozco que me hace feliz ese momento fugaz que supone pasar por delante de una tahona y sentir el penetrante olor a pan... Un sencillo y pequeño placer de la vida que cuesta muy poco.
Y aunque con defensores y totales detractores, el pan siempre ha estado ahí formando parte de nuestra vida más cotidiana, es ahora cuando empieza a tomar más protagonismo.
Panaderias y tahonas especializadas que nos deleitan con multitud de variedades gourmet, son un auténtico boom estos días.
Recetas dulces y saladas que en muchas ocasiones vienen acompañadas de ese pequeño rinconcito para tomar un café, o un refresco y charlar, leer o descansar. Un lujo absoluto para el paladar, para la vista y, sobre todo, para el olfato.
Rincones que mantienen esa esencia de lo auténtico y de las cosas sencillas. Creo que derrochan estilo en estado puro.
¡Feliz semana!























































